En México hay 35.8 millones de personas sin acceso a servicios de salud, 68.3 millones sin seguridad social, 18.5 millones de habitantes sin servicios básicos en sus viviendas y 17.1 millones que no cuentan con la calidad de vivienda que deberían, 28.0 millones sin acceso a alimentación y 23.2 millones con rezagos educativos.
Para la medición de la pobreza, en nuestro país se consideran todos los aspectos que se citan anteriormente. Es así que obtenemos que entre 2008 y 2010, la población que vive en pobreza aumentó de 44.5% a 46.2%, en términos absolutos creció de 48.8 a 52.0 millones de mexicanos; mientras que aquellos en pobreza extrema continúan siendo 11.7 millones, mismo número desde 2008.
Si clasificamos la pobreza en tipos: alimentaria, de capacidades y de patrimonio observamos lo siguiente: 21.2 millones de personas en pobreza alimentaria, es decir, no pueden proveerse una alimentación que satisfaga los requerimientos nutricionales más elementales para su supervivencia; 30.0 millones en pobreza de capacidades, lo que significa que tienen un ingreso suficiente para cubrir sus necesidades alimentarias, pero no pueden sufragar gastos referentes a educación, transporte, salud, vivienda, vestido y calzado; y 57.7 millones en pobreza de patrimonio, es decir, sí cuentan con un ingreso para satisfacer sus necesidades de alimentación, salud y educación, pero no cuentan con capacidad económica para cubrir transporte, vivienda, vestido y calzado.
Con información obtenida del sitio web del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL):
www.coneval.gob.mx